Desarrollé la última línea de gravel de Volta. Un segmento en auge que viene creciendo año a año. Fue un desarrollo muy desafiante: contempló dos modelos con sus versiones de equipamiento como variantes, atendiendo las necesidades tanto del usuario que quiere su primera bici de gravel, como versiones para quienes quieren aventurarse haciendo travesías largas y, por último, opciones más equipadas pensadas para el rendimiento, la competición y las categorías elite.
Es un orgullo haber participado de este desarrollo, porque se nota que el producto final respira diseño, ingeniería e innovación.
El modelo de aluminio lleva el nombre de Tirrena y el de carbono se bautizó como Indómita, representando esa sensación de indomable que sentimos al pedalear rápido por la tierra.
Tirrena se enfocó en ser un producto calidad/precio, con un aspecto novedoso frente a lo que ofrece el mercado, equipada con un grupo de cambios GRX Shimano completo en cada una de sus versiones de la escala.
La línea de fibra de carbono está enfocada en el ciclista de alto rendimiento. Sus componentes son todos de carbono y su cuadro está diseñado hasta en el más mínimo detalle: por ejemplo, su punto de pivote en las vainas, que le permite tener una suspensión de 4°, o su espacio de guardado integrado en el caño del cuadro, aprovechando las capacidades técnicas del carbono.
Una versión equipada con el mejor grupo de cambios de Shimano, el GRX 800, y otra más elite con SRAM XPLR de 13 velocidades.
Con Indómita nos esforzamos en que no solo sea una excelente pieza de ingeniería sino también de arte: los detalles de pintura destacan muchísimo las distintas partes del cuadro, dándole una identidad única.